No me olvidé ni me retiré. Sigo tejiendo, e inventando comida para jugar (y en este caso, adornar).Como faltaba algo dulce, se me ocurrió que podía hacer alguna porción de torta (o pastel, según el lugar del mundo en el que vivan). Y, ya que estamos, ¿por qué no varias porciones?
¿Por qué no seis?
Notarán que todos los patrones comienzan igual, con un triángulo base (que le da forma a la porción). Las tartas tienen la misma base, con un borde monono que es como un repulgue o adorno.
Usé lana Nube Soft 2/7 (que es bastante finita pero no tanto) y aguja de crochet de 3mm.
Para bajar los patrones, hagan click en las imagenes.Comencé por una tarta clásica de Argentina: la Pastafrola. Tiene como punto de interés un cuadrillé de masa (con la que estuve varios días tratando de hacer que encajara... diseñando, tejiendo, destejiendo y rediseñando). Pero al final, lo conseguí.
La Pastafrola tiene relleno de color rojo bien oscuro, de membrillo (mmm!) o también puede ser color dorado, de dulce de batata.
Seguimos tejiendo algo más goloso y no menos argentino: Torta de chocolate, con relleno de dulce de leche. Lleva un copete de crema y media rodajita de kiwi, como decoración Por supuesto, puede hacerse de cualquier color... Lo interesante de ésta es que se ve el relleno por todos lados, a cambio de la torta multicapa, que viene más adelante.
La tercer porción es Lemon Pie. Una favorita de todo el mundo. El patrón lo adapté de otra autora, Sherry Rohekar, quien me dio la idea de cómo resolver los famosos picos de merengue de este postre.
Cada merenguito está bordado con unas puntadas de marrón, para simular el tostado característico del Lemon Pie. Es opcional, por supuesto.
La cuarta porción es Cheesecake, otra torta famosa y favorita. Dulce y suave, tiene una construcción muy similar a la de chocolate, pero con algunas sutiles diferencias. Además, la adorné con una flor de crema y una frutillita.
Además, en uno de los costados, le bordé unas gotitas que chorrean del dulce. Me gusta cómo quedó.
La quinta es la torta Multicapas, que es una manera de decir que tiene varios rellenos y una cubierta de otro color. Es un diseño que se puede adaptar a hacer una porción de torta de cumpleaños, por ejemplo. Muy clásica.
Al ser de ocho hileras de alto, yo las dividí en 2, 1, 2, 1 y 2. (tres capas y dos rellenos) Pero también pueden usarse dos capas y un solo relleno (3, 2, 3). La cantidad de colores (y sabores!) que pueden combinarse son infinitos.
Con un poco de imaginación extra, se pueden hacer adornos más lindos para la cubierta (yo lo dejé bastante sencillo, de chocolate).
Y por último, una de las que me costó más trabajo, fue la tarta de frutas. De construcción casi igual a la pastafrola, en vez de tiritas de masa, tiene frutas y frutitas. Arandanos, frutillas, kiwi y naranja. Cada una explicada, cosida y bordada. Trabajosa, pero el resultado es espectacular.
Son piezas chiquitas, que pueden usarse de adorno en un llavero o celular, o mochila. Para ello, hay que ponerles un cordoncito. Sugiero que el cordón esté atado a un botón (en el interior de la torta / pastel), para que no se deforme.
Otra opción es pegarle un imán en la base, para adornar la heladera. O para regalar...
Que las disfruten!!!










































