
Hace tiempo que vengo trabajando en estos nuevos amigurumis. Digamos un mes: empecé a hacerlos después de terminar con el bicho del café.
Son más elaborados que la mayoría de los que hice hasta ahora, por eso desistí de armar un patrón (al menos, por ahora). Aunque la base sea muy simple, lo complicado son los "accesorios": cabellos, adornos, obi, etc. Ni hablar del bordado!
Me encantan como quedaron. Estos se van a quedar en mi habitación, definitivamente.
Fue una labor de paciencia y amor (por la cultura japonesa y por las manualidades).

Comencé por el señor Tomisaburo, que es un samurai (por si no lo notaron). Es bastante más simple que su esposa, la señora Sakura. Sin embargo, tiene su peinado antiguo, su obi (cinturón) y sus espadas (katana y wakisashi - lo único que no está hecho al crochet) y el escudo de su clan bordado en las mangas y la espalda.
La señora Sakura, siendo una dama de la sociedad

samurai, tiene un kimono en dos colores, bien otoñal, con flores de sakura bordadas y pequeñísimas mostacillas aplicadas por todos lados. También se puede llegar a ver el borde del kimono interior, en amarillo y blanco.
Su obi es mucho más ancho que el de su marido; y aunque no tenga un nudo muy elaborado en la espalda, está hecho con un hilo y aguja mucho más fino que el del resto del conjunto. Es rayado, combinando los colores del kimono con el verde primavera y amarillo clarito.
Tambien tiene un cordoncito azul con unas mostacillas que le sujetan y adornan el obi.
El cabello de Sakura-dono está armado a la moda de la época; no es un simple rodete, si no una sucesión de complicados montajes de adornos, hebillas y peinado.

En la parte más alta de la cabeza tiene una cinta de seda rosa, sujetándole el "jopo" o como quieran decirle. Haciendo juego con el obi, el rodete está sujeto por un largo paño verde (también hecho en aguja e hilos finitos).
Completándolo todo, una flor rojo sangre (sí, al crochet también) con el centro de mostacillitas, las mismas que apliqué al kimono. Ah, y tambien tiene un par de alfileres para darle el toque final al conjunto, y hacerlo lo más japonés posible.
Las mangas de los dos están cosidas sólo en los hombros al kimono, y por el otro lado, en la mitad inferior, dejándole libre sólo el lugar para pasar las manos. Así, esa parte cerrada de la manga, les sirve como un bolsillo, para guardar cosas o para meter las manos si hace frío. Las mangas de Sakura-dono son más largas, imitando el estilo "mariposa" de los kimonos de la nobleza.
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