viernes, septiembre 18, 2009

Crocheteando 5


P arece un poco exagerado ir preparando cosas en septiembre que sólo van a ser usadas en diciembre, para las Fiestas... pero en fin: si hay lana, tejamos!

Me encargaron una carpetita ovalada para la mesa navideña. Ya teníamos el hilo: macramé rojo, rescatado de vaya a saber qué otra prenda, destejida y vuelta a ovillar doble.

Fue una tarea ardua re-ovillar el hilo para que estuviese simple (si usaba las dos hebras juntas, iba a quedar muy grueso el tejido, y tampoco sé si iba a alcanzar para toda la pieza). Cualquiera que haya intentado hacerlo, lo sabe bien: se enrolla, se anuda y se complica.

La solución: tirar el ovillo al piso, que una persona sostenga el hilo que se va desenrollando y otras dos (de manos rápidas) vayan ovillando al unisono. (Ahora, ya sabemos.)

Por otro lado, el patrón los saqué de dos lados: unas viejas fichas coleccionables de Sarpe ("Punto y Costura") tan llena de errores que da miedo. Correspondería a la parte central. La "puntilla" la saqué de otro patron viejo, de una revista española facilitada por mi buenisima amiga Laura. No sé el nombre de la revista, pero sí de la autora del bellisimo patrón (al que solo le robé una parte): Sadayo Yoshida. Mas japonesa, imposible!

Es curioso, pero parece que ciertos paises tienen un enamoramiento especial con el crochet, más que con otra técnica: Japon es uno... no sólo de allí vienen los amigurumis, si no los más bellisimos, originales y compicados patrones que he visto. Por suerte, se manejan con graficos que pueden entenderse en cualquier idioma. Y, lo mejor de todo: en la red pueden encontrarse por todos lados los escaneos de las revistas japonesas de crochet. Solo hay que ponerse a tejer...

1 comentario:

eveluna dijo...

me encanta todo lo que haces, muy buenos tus trabajos! son increibles las cosas bellas q tejes a crochet y las esculturas ni hablar! felicitacones