

Puede parecer horriblemente complicado, pero no es para tanto.
Hay sólo un punto básico (que es un nudo doble) y sólo dos maneras de acomodarlos (en anillo o en cadena). Por supuesto, hay cientos de variaciones, que van desde los picots hasta hacer encajes con dos o más colores, o trabajar con dos o más lanzaderas. Mucha más info: frivolité.net (en castellano!!!)

Lástima que sea un arte medio olvidado... No existen tantos patrones como de crochet en Internet, pero algo se consigue. También son un poco difíciles de conseguir las lanzaderas (aunque he visto que se pueden reemplazar por un pedacito de cartón recortado de manera tal que se puede asegurar el hilo y tejer como si fuera una herramienta hecha y derecha!).

Lo bueno es que se pueden usar hilos de bordar de colores (como no bordo, y heredé unos cuantos, no sabía que hacer con ellos!)
Navegando por la red, vi que hay muchas chicas ingeniosas que diseñaron trabajos no muy difíciles y que se pueden usar como joyería...! Así que me inspiré.
Como para empezar, hice dos trabajitos simples: una puntilla/pasacinta, a la que le di la medida justa como para hacer una pulserita; y una puntilla para enmarcar un camafeo que conseguí el año pasado, y que estaba en mi cajoncito de materiales esperando un toque de inspiración de mi parte.
El pasacinta es tan fácil de hacer, que me atreví a dibujar el patrón como para que quien quiera empezar, lo intente con él.
Me gustó como para hacer una gargantilla, en negro. O en verde, para resaltar el diseño de tréboles. O para añadir a alguna tela... En fin, quien se anime, adelante!