jueves, octubre 08, 2009

Empanadas Arabes

L as empanadas árabes ya son un clásico; una buena variante a las pizzas y empanadas de los sábados... Está muy bueno hacerlas cuando el clima es tirando a frio, porque llevan un tiempo de leudado y horno caliente (asi que la casa se caldea bastante).

Lo interesante
de esta receta es que la carne se "cocina" en limon. Por eso es necesario hacer el relleno unas horas antes Las empanadas pueden doblarse en forma de triangulo (ver fotos) o esparcirse por todo el disco de masa, como si fuera una pizza.

Empanadas Árabes

Ingredientes:

Masa:
25 gr. de levadura de cerveza
300 cc de agua tibia

1/2 cdta. de azúcar
500 gr. de harina 0000

1/2 cda. (generosa) de sal
4 cdas. de aceite

Relleno:

3 tomates
1/2 k. de carne picada
3 cebollas
1/2 ají morrón
2 o 3 dientes de ajo gordos
Un puñado generoso de perejil picado
Un buen chorro de jugo de limón
Sal, pimienta, pimentón y ají molido
Hojas de menta picadas (op.)

Preparación:

Masa:
Disolver en 50cc. de agua tibia la levadura y el azúcar. Dejar reposar 15 min.
Mezclar la harina, la sal, la levadura, las cucharadas de aceite y el resto del agua tibia. Amasar bien hasta obtener una masa blanda. Dejar leudar el bollo hasta que duplique su tamaño (una hora, aprox.)
Formar bolitas de masa del tamaño de una pelotita de pingpong y dejarlos leudar nuevamente unos 20 minutos. (Más o menos salen 25-30)

Relleno:
Picar finamente los tomates, las cebollas, los ajíes y los dientes de ajo. Mezclarlos con el resto de los ingredientes. Condimentar a gusto y reservar. (Es recomendable hacerlo varias horas antes.)

Armado y cocción:

Estirar bien los bollitos y darles forma circular. Distribuír una cucharada grande de relleno, presionando con la cuchara sobre la masa. Doblar los bordes en triángulo, dejando un espacio sin cubrir en el medio.
Cocinar las empanadas sobre placas ligeramente aceitadas durante 10-15 minutos, a horno caliente, hasta que se doren un poquito.
Retirar y servir.

lunes, septiembre 21, 2009

Preview: El Rey Mono


V olví a los amigurumis: esta vez, con un encargo medio complicado. El rey mono de la literatura china, Sun Wu-Kung, (el gran Sabio, Sosia del Cielo, Pi-Ma-Wen, y pesadilla de todos los dioses y monstruos que lo hayan conocido).

Les cuento: resulta que con tanta historia china, no es de extrañar que tengan una gran cantidad de buena literatura. Todas las culturas tienen su "best seller" historico... sin ir mas lejos, nosotros tenemos a Don Quijote, el Mio Cid y al (argentinisimo) Martin Fierro. Bueno, los chinos tienen entre varios otros, un libro gordísimo que se llama "Viaje al Oeste". Cuenta en él las aventuras de cuatro viajeros (el Rey Mono, el monje Tripitaka y otros dos personajes medio monstruosos y muy coloridos) que deben ir hacia el oeste (duh!) a buscar unas escrituras budistas. Por el camino se encuentran con toooooda clase de peligros y monstruos que los quieren matar, o comérselos, o casarse con alguno de ellos, o cosas peores. Muy entretenido.

La cuestion es que el protagonista principal y heroe sin dudas es Sun Wu-kung (Suena a Son Goku, no? Si! El protagonista de Dragon Ball está basado en él!). Tiene unos poderes impresionantes, un arma que rivaliza con cualquiera, un caracter podrido, es inmortal, valiente, impaciente, travieso y glotón. Maravilloso!

Por eso estoy muy entusiasmada por hacer su amigurumi. Lo voy a tratar de hacer lo mas fiel posible, pero claro, sin perder se vista que está hecho en lana. Ya comencé a hacerlo (pueden ver parte del cuerpo y la cabeza) y estoy armando el patrón. Como siempre, si hay alguien interesado en tener el patron, háganmelo saber.

viernes, septiembre 18, 2009

Crocheteando 5


P arece un poco exagerado ir preparando cosas en septiembre que sólo van a ser usadas en diciembre, para las Fiestas... pero en fin: si hay lana, tejamos!

Me encargaron una carpetita ovalada para la mesa navideña. Ya teníamos el hilo: macramé rojo, rescatado de vaya a saber qué otra prenda, destejida y vuelta a ovillar doble.

Fue una tarea ardua re-ovillar el hilo para que estuviese simple (si usaba las dos hebras juntas, iba a quedar muy grueso el tejido, y tampoco sé si iba a alcanzar para toda la pieza). Cualquiera que haya intentado hacerlo, lo sabe bien: se enrolla, se anuda y se complica.

La solución: tirar el ovillo al piso, que una persona sostenga el hilo que se va desenrollando y otras dos (de manos rápidas) vayan ovillando al unisono. (Ahora, ya sabemos.)

Por otro lado, el patrón los saqué de dos lados: unas viejas fichas coleccionables de Sarpe ("Punto y Costura") tan llena de errores que da miedo. Correspondería a la parte central. La "puntilla" la saqué de otro patron viejo, de una revista española facilitada por mi buenisima amiga Laura. No sé el nombre de la revista, pero sí de la autora del bellisimo patrón (al que solo le robé una parte): Sadayo Yoshida. Mas japonesa, imposible!

Es curioso, pero parece que ciertos paises tienen un enamoramiento especial con el crochet, más que con otra técnica: Japon es uno... no sólo de allí vienen los amigurumis, si no los más bellisimos, originales y compicados patrones que he visto. Por suerte, se manejan con graficos que pueden entenderse en cualquier idioma. Y, lo mejor de todo: en la red pueden encontrarse por todos lados los escaneos de las revistas japonesas de crochet. Solo hay que ponerse a tejer...

viernes, septiembre 04, 2009

Crocheteando 4

T erminé por finnn!

Esta carpetita (que mide como 50 cm de diametro - así que es casi un mantel) me costó trabajo doble: no sólo se me acabó el hilo a dos vueltas y media del final, si no que además, cuando iba por el medio tuve que desacerlo enterito (problemas con el tamaño de la aguja y con el punto).

Tardé una eternidad en hacerlo. Lo empecé el 26 de junio... y recién hoy (4 de setiembre) lo terminé. Supongo que es lo normal, pero para alguien acostumbrado a hacer amigurumis y otras piezas chicas que se terminan como mucho en 5 o 7 días, fue tremendamente laaaargo.

Sin embargo, no me quejo: todo sirve para armarte de paciencia. Probablemente en un futuro cercano me embarque en crochetear alguna prenda de vestir, y con ésa seguro voy a estar más tiempo. Con un poco de suerte, no tendré que deshacerla cuando vaya por la mitad.