sábado, marzo 28, 2015

Proyecto Casa de Muñecas - 6ta Parte.


Hoy nos ponemos a ver los detalles. Porque la verdad, no sería interesante (ni de ver, ni de hacer, ni de jugar) si no tuviese detalles, cosas chiquitas de las que hay en todas las casas, y que dan la impresión de que la casa es "vivida".

Así, hay que afilar el cúter, mezclar pequeñas cantidades de masilla y buscar toda clase de cosas minúsculas para agregar (y usar la imaginación!). Nada de lo que yo puse es comprado. Pero sé que hay infinidad de negocios (reales y virtuales) que venden cosas adorables y pequeñitas para casas de muñecas (aunque éstas son más para adultos que para niños...).

Comencemos: en la pared de la cocina (la que se abre, al frente) colgué (pegué) un cucharón y una sartén. La sartén no es más que un palillo escarbadientes con un círculo de masilla epoxi. Pintada de negro y barnizada (es "de hierro"). 

El cucharón en un trocito de masilla moldeado con los dedos. Se seca, se pinta de plateado y se pega. Nada más.

La tetera roja que se vio en entradas anteriores y el resto de los cacharros de la cocina están hechos de la misma manera: son bolitas o perlas de madera (conseguí una bolsita de perlas mezcladas, de todos colores y tamaños). Con un poquito de masilla se le puede pegar asas, hacerle tapas, picos, de todo.

Las tapas son bolitas, aplastadas con los dedos y aplicadas directamente sobre las perlas. Luego se le pone una bolita minúscula en el centro, y listo. Cuando está todo seco (tarda medio día aprox.), se pinta con acrílico del mismo color de la perla, u otro color (dorado, plateado...).

Con lo que me sobró de masilla hice una cajita y un plato (que al final, no usé).

Con unos retazos de fibrofácil (lo último que me quedó de hacer la casa y los muebles), hice los libros que van en el estante de la habitación. Son rectangulitos, nada más. Están lijados con una lija fina (se puede usar la de uñas si no se consigue otra). Yo tengo una que viene pegada a una esponja, y que es muy útil para las superficies redondeadas.

La lámpara la hice con una perla de madera en forma de lágrima y la pantalla es un trozo de tubo de cartón -era de un hilo de coser, muy trucho-. La cacerola es parte del mismo tubito, con un trozo de palillo pegado.

El cepillo es otro trozo de palillo, con un poquito de masilla moldeada en la punta. Con una esteca (o el cúter) le marqué las cerdas al cepillo.

Tenía una argollita de madera a la que le pegué un trozo de papel ilustración (el mismo de los azulejos del baño) para hacer el reloj despertador. Lo pinté de celeste y luego de dorado.
Luego de que todo estuvo pintado, barnizado y seco, lo pegué (con el "Pulpito", pero puede usarse casi cualquier pegamento), al estante sobre la cama, en la habitación.

Al dormitorio y al comedor les agregué un cuadro. Ambos son impresiones de cuadros de John William Waterhouse, muy lindos. Estan pegados sobre cartón fino, y barnizados. Les hice el marco en el mismo color marrón oscuro del resto de la "madera" de la casa.

En la foto siguiente se puede ver la vista desde afuera de la ventana del fondo. Se ve la cortina, la cama, el cuadro y los adornos.

En el mueble cajonero dejé un espacio libre (al igual que en el estante), para poder apoyar alguna cosa suelta u otro detallito que se me ocurra en el futuro.

Sin embargo, para mí, la habitación ya está terminada. (Gasp!) Y creo que el baño también está listo.... Así que pasemos a la cocina.

Los cacharritos que hicimos antes con las perlas de madera fueron acomodados y pegados (con una pinza, porque es muy difícil maniobrar en ese espacio pequeño) sobre el estante instalado sobre la mesada.

Podía haber hecho muebles, pero últimamente están de moda los estantes abiertos, y no me pude resistir. Además, sirve para lucir todos estos detallitos de colores.

Al fondo puse la cacerolita (a la que pinté igual que la sartén de la pared), una taza, la jarra lechera naranja y la tetera roja que ya tenía hecha.

En la mesada pegué una taza roja y la azucarera amarilla. Debajo del estante está pegada la agarradera-repasador. Tengo intenciones de ponerle otro más, pero todavia no estoy decidida.

Sobre la heladera se ven los cuencos hechos con bellotas de los que hablé antes. Éstos están sueltos, no pegados. Para poder jugar...

La mesa negra no quedaba bien con el piso marrón, así que le tejí al crochet (con un hilo de bordar y una aguja muy finita (dice n°4 y n°20. La medí y es de 1mm). Son las primeras vueltas de un patrón para hacer una carpetita redonda. La terminé con un simple punto abanico.

Se ve en la foto la cortina de la cocina, a la que hice al crochet con el mismo hilo. Es un simple filet (una vareta, una cadeneta). El problema es que al tiempo, el tejido comenzó a retorcerse, en vez de caer en vertical, así que la saqué. 

Tampoco estoy muy convencida con el color... así que no estoy segura de qué hacer: si intentar plancharla de alguna manera o poner tul, como en la habitación de arriba. 

Así está quedando la casa hasta el momento (pueden hacer click en las fotos para verlas más grande):


No creo que vaya a hacerle muchos más detalles al interior... Pero todavía queda el exterior. Eso, para la próxima.

1 comentario:

Adriana Ochoa dijo...

Hola Irka, hace tanto que no paso por tu blog, y que sorpresa tan grande recibo al ver estas miniaturas, genial, siempre me gustaron, lástima que no tengo mucho tiempo, aunque estoy esperando mi jubilación, quien te dice, en una de esas me pongo a hacer esto. Felicitaciones, que hermoso, y que paciencia. Cariños de Adriana