martes, enero 13, 2009

Bariloche - 4 -Cerro Leones


El domingo pasado a la tardecita, luego de devorar los restos del chivito con algunas verduritas a la parrilla, nos fuimos de excursión al cerro Los Leones, en la zona conocida acá como Dina Huapi -lo que viene a querer decir que está "en las afueras" de Bariloche-.

El cerro, que mide 1005 metros (sobre el nivel del mar), es de origen volcanico. De hecho, se lo conoce tambien como "el viejo volcán". Obviamente no es un volcan activo. Es muy, muy viejo, y por accion de las erupciones se fueron haciendo algunas burbujas de aire en su interior, que dieron origen a unas cuantas cuevas.

Al pie del cerro nos esperaban para hacer la subida y visita a las cuevas. A pie, por supuesto!

Cuentan que las cuevas estuvieron habitadas por los indios tehuelches (los famosos "patagones"), que eran bastante primitivos. Usaron las cuevas al principio como refugio y hogar, y mucho más tarde como cementerios.

El perito Moreno (el gran explorador de la Patagonia y zona de lagos), encontró estas cuevas, habitadas por entonces por pumas (de ahí el nombre del cerro), y halló algunos cráneos humanos y herramientas primitivas de los tehuelches. Todo lo que fue encontrado por él (alrededor del 1880, creo) fue llevado al Museo de Ciencias Naturales de La Plata, en Buenos Aires.

Tambien fueron encontradas un par de pinturas rupestres, muy primitivas y abstractas (para nosotros, al menos!).

En fin... la subida fue muy divertida. A cada paso nos quedábamos sin aliento, porque era bastante empinada. Habia que tener cuidado con dónde uno pisaba, porque la tierra estaba muy seca y muy suelta, y donde habia piedras podian ser muy filosas o muy quebradizas (al ser de origen volcanico, están formadas por montones de capas muy finitas de lava enfriada).

Hacia mucho calor, habia bastante viento, pero la vista era deslumbrante. Al entrar en las cuevas el ambiente era tan fresco y silencioso que daban ganas de quedarse... Sin embargo, teníamos que seguir, hasta la cueva más grande y más allá.

La cueva más grande estaba mucho más arriba, y nos deparaba una sorpresa. Empezamos a sospechar cuando el guía sacó una caja con cascos de seguridad y una linterna potente a batería. Después de ponernos todos los cascos y dejar las mochilas en la entrada, nos fuimos hasta el fondo de la cueva, para descubrir un pequeñísimo espacio rectangular, como una ventanita inclinada a la derecha, por donde con suerte podría pasar un adulto caminando en cuatro patas.

Por ahí teníamos que pasar, nos dijo el guía. Del otro lado había otra caverna, mucho más amplia y fresca. Él pasó primero, linterna en mano. Yo lo seguí, a gatas. Del otro lado volvía a haber piedras filosas, y un pasillito que no dejaba que uno se pusiera de pie. (Ahi es donde saqué la foto del grupo sonriendo). Nos quedaba una segunda "ventanita", que parecía más estrecha que la anterior... y pasamos. Con dificultad quienes somos más anchos que otros... (aunque el guia nos decía que no ibamos a tener problemas, y que a quienes les costaba más era a los más altos porque tenían que doblarse más). Y sí, el Toto pasó tambien! Ahi se lo ve pasando con el casco amarillo y remera oscura.

Del otro lado, verdaderamente estaba muy freco. Haría 10ºC. Estaba muy oscuro, y de no haber sido por la linterna del guia, no hubiésemos haber podido saber si estabamos con los ojos abiertos o cerrados. La apagó en un momento y estuvimos por unos segundos en la oscuridad total.

Al fondo de la cueva había agua. Una pileta de agua mineral de 1,70m de profundidad, tan trasparente que parecía un charquito.

Más tarde salimos y dejamos los cascos. Afuera era otra cosa... el sol estaba bajando (eran algo así como las 7pm) y hacía calor. Subimos entonces hasta la cima del cerro. De ahí pude sacar esta buena foto del paisaje que nos rodeaba. Al fondo y a lo lejos, bajo el sol, se puede llegar a ver la ciudad de Bariloche.

Bajar del cerrro fue, por supuesto, mucho más facil. Y la cervecita fria al final, un espectacular cierre de la aventura.

8 comentarios:

La Clota dijo...

Flacaaaaaa!!!!! De ver la foto me dio claustrofobia!!!!!!! No te avisan?

Irka dijo...

Bueno, la idea de la excursion es meterse en las cuevas, así que más vale no tener mucha claustrofobia. De todas maneras, lo de meterse tanto fue una sorpresa. Y nos encantó!

Horacio dijo...

Cuando yo entré ahí y el guía apagó la luz un tipo comenzó a gritar desesperado: ¡ME QUEDÉ CIEGO...! ¡NO VEO NADA! Se calmó cuando se encendió nuevamente la linterna...

Leonardo dijo...

Es una experiencia imperdible, tuve oportunidad de ralizarla con mi hijo de 7 años, sin ningun inconveniente, también es muy emocionante el juego que proponen los guias dentro de la caverna mayor. Saludos, desde la Pampa.

William dijo...

Hola!! Hay como hacier este passeo en el invierno y sin guias? Gracias!!
Answer me please :D

Irka dijo...

William, no sé si se puede hacer en invierno (dependerá de las nevadas); pero lo que sí es seguro es que no se puede ir sin guias, porque el cerro está en propiedad privada. Seguramente podés contratar la excursión en alguna de las agencias de la ciudad de Bariloche.

Juliane dijo...

Muchas gracias por responder!!!
saludos de brasil :D

William dijo...

muchas gracias por responder!
saludos de brasil :)